Inicio, portada, homeHistorikoContáctenosQuiénes somos
EditorialCurioseandoInvestigación CentralArte_KVestigioEnfoqueEventos & páginasConvocatoriasServicios
>> Vestigio >> La prensa como actor en la guerra. El papel de una editorial

Compartir

LA PRENSA COMO ACTOR EN LA GUERRA.
EL PAPEL DE UNA EDITORIAL

Sayra Catherín Rodríguez
Historiadora y estudiante de la Maestría en Estudios Políticos. Universidad Nacional de Colombia. Miembro del Comité Editorial de Historik.
scrodriguezg@unal.edu.co

Una Caricatura Yankee y una Resposta EspanyolaEn plena guerra civil, la llamada Guerra de los Mil Días (1899-1902), aparecía en el periódico oficialista y conservador El Orden Público una editorial firmada por “varios católicos” y titulada Contraste. Escrita en tono irónico comparaba las dos caras de una misma moneda. De un lado, el grito de un “¡Viva la revolución!”, del otro, un airoso “¡Viva el Gobierno!”. De un lado, un acto satánico, desprestigiado y errado. Del otro, uno de valentía y amor a la patria. La rebelión era retratada como un maléfico golpe a los tres pilares de la sociedad colombiana de ese momento: la religión, la propiedad y la familia. Por su parte, la fuerza armada del Gobierno era el sello eterno del orden, el progreso y el bienestar. La editorial conservadora evocaba las convicciones honradas partidistas que hacían parte del ideario político de la época. El Gobierno hacía gala de sus actos benevolentes como estrategia para desprestigiar al enemigo no solo en el plano político sino también moral.

Lo anterior se hace más comprensible si se considera el carácter y función de la prensa y los periodistas en la historia política y cultural de un país en conflicto como el nuestro. Más aún si se considera que los escritores o periodistas del siglo XIX fueron funcionarios de un gobierno, por eso en la mayoría de los casos, soldados de una causa o de otra. Así mismo, la libertad de prensa y libre opinión incitaron los odios y las pasiones de las distintas secciones de las elites políticas con importante participación en la opinión pública. Tales libertades trajeron consigo un significativo número de impresos en los que se expresaron disímiles opiniones políticas sin ningún inconveniente. En general, la pluma periodística plasmó visiones complejas de la sociedad y la vida política, pero además vivió en carne propia las convulsiones internas cumpliendo un papel primordial al convertirse en un arma para la destrucción del enemigo, en un mecanismo de combate en el que estaban en juego posiciones parcializadas que entorpecían una reflexión crítica sobre el conflicto.

La prensa en el contexto de la guerra de los Mil Días se reconoce por el copioso número de publicaciones a causa de lo extendido y angustioso del enfrentamiento, y porque el periodismo, la política y la religión caminaron juntos. El choque entre clandestinas publicaciones insurgentes como El Triunfo, La Rebelión o El Revolucionario, y poderosos boletines del oficialismo conservador como El Orden Público se insertó entre fuertes medidas de censura expresadas en cierres y sanciones por parte del Gobierno y la explosión de boletines y “periodíquines” incendiarios y mordaces que exigían la revolución.

En escritos similares a la mencionada editorial, se plasmó cómo los personajes involucrados en la contienda analizaron el conflicto además de su ideario no solo sobre el oponente sino del fenómeno de la disidencia que evidencia rasgos de sectarismo político. Entre los elementos predominantes de la narrativa periodística de los bandos partidistas se resalta la figura del “contraste” o la “comparación” entre los rebeldes y el Gobierno o entre la “lucha restauradora” y la “lucha legitimista” con la intención de mostrar el enfrentamiento de fuerzas totalmente antagónicas. De igual manera se utilizaron elementos para construir simpatías y despertar el espíritu de partido.

La prensa como medio de comunicación hegemónico de la época cumplió un papel definitivo en el desarrollo y resolución de la Guerra de los Mil Días (1899-1902), por ende, análisis de fuentes periodísticas permiten capturar algunas características de la narrativa y estrategias utilizadas por la prensa, que aun con la profesionalización del oficio a lo largo del siglo XX parecieran mantenerse en la actualidad como manifestación de la cultura política de una nación atravesada por el conflicto, la parcialidad de los medios y la construcción de ficciones determinadas por la provocación y la satanización del Otro.

En esa vía, un acercamiento a la producción periodística que se construyó en el conflicto evidencia no sólo su dimensión política sino su inextricable relación con lo moral y lo religioso. Las representaciones e idearios de los actores en disputa se caracterizaron por su lenguaje de verdad y error, de blanco o negro, de oficialismo o rebeldía,de las convicciones y principios honrados. Para ello fue necesario el desprestigio de la causa o proyecto político del otro por medio de la creación de ficciones atravesadas por un lenguaje de cruzada, por la elevación del código religioso y guerrerista que pretendía la victoria por las armas si no se lograba por las ideas.

Este tipo de representaciones binarias aun hoy pueden percibirse en los medios de comunicación contemporáneosen los cuales lo que es opuesto se considera destructivo y condenable. La figura del contraste entre el periodismo del establecimiento y el de la oposición en un contexto histórico en el que el oficio periodístico estaba completamente influenciado por la política, la religión y los intereses económicos cuestiona sobre la participación activa en la construcción de una opinión pública reflexiva, crítica e imparcial que contribuya con la resolución del conflicto.

 

Descargar fuente Descargar PDF

Bibliografía:
Fuente primaria
• “Contraste”, En El Orden público. No 112. Abril 1900. Bogotá: Imprenta Nacional.

Fuentes secundarias
• Aguilera, Mario y Gonzalo Sánchez. Memoria de un país en guerra. Los mil días, 1899-1902. Bogotá: Planeta, 2001.
• Carnovale, Vera. Los combatientes. Buenos Aires: Siglo XXI, 2011.
• Castellanos, Nelson. “El periodismo colombiano en los tiempos del frente nacional. Entre la lucha contra el consenso informativo y la profesionalización del oficio”. Revista Folios 26. Medellín: Universidad de Antioquía.
• Companys Monclus, Julián. La prensa amarilla norteamericana en 1898. Madrid: Silex, 1998.
• Ortiz, Luis Javier (ed). Ganarse el cielo defendiendo la religión. Guerras civiles en Colombia, 1840-1902. Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 2005.
• Perea, Carlos Mario. Cultura política y violencia en Colombia. Porque la sangre es espíritu. Medellín: La Carreta/IEPRI, Universidad Nacional de Colombia, 2009.
• Uribe, María Teresa y Liliana María López. Las palabras de la guerra. Un estudio sobre las memorias de las guerras civiles en Colombia. Medellín: La Carreta, 2006.

 

Buscar en HistoriK

 

En este número

Fotografías de la ciudad. Testimonios de la calle
Ricardo Moreno

 

La ciudad: concepto inconciliable para la mente de PaulinoEl Plan Maestro: ciudad y utopíaO Rio de Janeiro oitocentistaRetrato de un artista: Luis Fernando Bohórquez VillegasBreves pautas sobre el concepto de arte contemporáneo...HistoriK habló con: Pendragón grupo de reconstrucción histórica medievalLas mujeres hacen la paz

 

 

En números anteriores

No.0 GUERRA E HISTORIA

No.1 LA MUJER EN LA HISTORIA

No.2 RELIGIÓN. INTERPRETACIONES Y ACTUALIDAD

No.3 CIENCIA Y TECNOLOGÍA. USOS Y CONSTRUCCIONES DEL DISCURSO

No.4 LA RADIO, EL CINE Y LA TELEVISIÓN EN EL SIGLO DE LA INFORMACIÓN Y EL ENTRETENIMIENTO

No.5 VIENTOS DE CAMBIO: MOVIMIENTOS Y LUCHAS SOCIALES

No.6 TEMÁTICAS AMBIENTALES DESDE LAS CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS

© 2013 HistoriK. Investigación en Historia Arte y Humanidades S.A.S.
Los contenidos de HistoriK tienen licencia Creative Commnons: Atribución-Sin Derivada 2.5 Colombia Licencia Creative Commons

Inicio | Historiko | Contáctenos | Quiénes somos | Paute con nosotros
EDITORIAL | CURIOSEANDO | INVESTIGACIÓN CENTRAL | ARTE_K | VESTIGIO | ENFOQUE | +HISTORIK | CONVOCATORIAS

Historik en Twitter Historik en Facebook Historik en Youtube Términos y condiciones Licencia Inicio